DECLARAN DE INTERÉS ACTOS POR EL 386 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA VILLA DE POMÁN

La Cámara de Diputados, que preside Fernando Jalil, declaró de interés parlamentario todos los actos conmemorativos a realizarse en el departamento Villa de Pomán, con motivo de cumplir 386 años de su fundación, el próximo 15 de septiembre en la Villa de Pomán. El proyecto de declaración fue presentado por los diputados Armando Lopez Rodriguez y Sergio Saracho.
 
 
Durante la fundamentación, el diputado López Rodriguez, realizó la reseña histórica y recordó que el gobernador de Tucumán, Felipe Albornoz, el general Gerónimo Luis de Cabrera, (sobrino del fundador de córdoba), refunda Londres el 15 de septiembre de 1633 con el nombre de San Juan Bautista de la Rivera de Londres de Pomán. “Las crónicas relatan que ese día, el fundador llegó con una numerosa comisión trayendo consigo dos banderas de guerra. También llegaba, trayendo el Cristo, el licenciado Gaspar Medina, y el padre Gerónimo Pereyra lo hacía con la imagen de nuestra señora de la concepción. En perfecta formación marcharon cantando alabanzas hasta la iglesia, desde donde posteriormente se dirigieron a la plaza. Ante una formación de guerra se plantó el árbol de justicia, por orden del gobernador de Tucumán, e invocando en nombre del rey se fundó por tercera vez la ciudad (quinto asiento), tomando como abogados y patrones a los santos san Juan Bautista y San Blas. Luego de elegirse sus autoridades, se bautizó con el nombre de san Juan Bautista de la Rivera de Londres de Pomán.
 
Lamentablemente ante el constante acecho de los aborígenes, la mayoría de los habitantes de este poblado emigraron a la vecina localidad Riojana de Los Sauces, llevándose consigo al santo patrono San Blas, adquiriendo el nombre de “San Blas de los Sauces”.
 
En Pomán sólo quedó el valiente Nieva y Castilla con su familia, unos pocos españoles e indios que le eran fieles y, por supuesto, la imagen de San Sebastián, a quien honrarían y lo continúan realizando con solemnidad cada 20 de Enero.
 
Corrieron los años, hasta que en un fatídico 4 de febrero de 1893, un sismo de gran magnitud derribó algunos edificios, entre ellos el humilde templo, causando el desplome de casi la totalidad de las viviendas. Tras esto una torrencial lluvia provocó el desborde del río, generando pánico entre la gente que buscaba lugares altos para resguardarse.
 
Todo se había perdido, menos la fe; la gente levantó en la plaza pública una precaria capilla, y allí se ubicó al santo patrono San Sebastián. Los pobladores se reunían para elevar plegarias y encender velas. Pero, éstas provocaron un incendio de tal magnitud, que Don Segundo de Nieva y Castilla, haciendo gala del coraje y valentía que lo caracterizaba, desafió las llamas tratando de salvar a San Sebastián de sus ancestros, pero sólo pudo recuperar unas de las manos del santo que lo acompaño por el resto de sus días”, dijo.
 
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También el diputado Sergio Saracho tuvo sentidas palabras sobre este acontecimiento y dijo sentirse orgulloso por el crecimiento “sustancia” de la villa y que desde siempre “hombres y mujeres, siempre dejaron lo mejor de sí, porque sabían que era necesario que ese pueblo se convierta en una ciudad”.